ALTA para la sostenibilidad - Alta Cucine

ALTA para la sostenibilidad

20200713

La empresa del mañana será sostenible o no tendrá forma de existir.

El mercado lo exige: más de un tercio de los posibles compradores consideran que la sostenibilidad es un factor al menos tan decisivo como la calidad y el precio.

En este contexto, es esencial cambiar radicalmente la visión y la forma de hacer negocios: no tener un enfoque miope sobre el “retorno inmediato”, sino pensar más ampliamente, con una visión a largo plazo.

Para ALTA, una empresa de diseño friulana dedicada a la cocina y los espacios vitales, es absolutamente necesario pensar en una estrategia holística que abarque todos los aspectos relevantes para el bienestar de los individuos, en primer lugar el deseo de preservar el medio ambiente y mejorarlo en beneficio de las comunidades locales.

 

 

Se trata de una cuestión de ética empresarial y no de lucro: las acciones con un impacto negativo en el medio ambiente, llevadas a cabo con el objetivo de recuperar la eficiencia y minimizar los costos industriales en el futuro inmediato, son extremadamente perjudiciales, por sí mismas, pero también en términos de conciencia social y reputación. Son, de hecho, atajos que perjudican a la empresa a medio y largo plazo, hasta el punto de socavar su posición competitiva y su propia supervivencia.

A este respecto, el hecho de poder contar con la presencia del empresariado con una gestión basada en la familia es una garantía de un enfoque diferente y virtuoso, orientado al largo plazo, sin necesidad de forzarlo a corto plazo.

Esos datos, que pueden parecer contrarios a la intuición, encuentran su razón de ser en la visión multigeneracional de la propiedad y no en la especulación.

Y esta es también la filosofía de ALTA: prestar gran atención a los interlocutores que participan en los procesos, conocer a sus interesados y actuar en consecuencia.

¿Las herramientas puestas en su lugar? Ante todo, promover el crecimiento cultural interno, compartido por toda la organización, generando valor para las partes interesadas a todos los niveles: marca, producto, servicio y, sobre todo, relaciones entre las partes.

Esta es la misión de la empresa: para ALTA la producción sostenible no sólo se refiere a las emisiones al medio ambiente, sino que incluye todo el ciclo de producción y, sobre todo, a los actores que participan en el proceso. Ser sostenible para la empresa friulana no se limita a la elección de tableros de partículas de madera reciclados, pinturas a base de agua, materiales reciclables como el aluminio, el vidrio y el acero, embalajes de cartón con certificación FSC, que también son totalmente reciclables, y plantas que cumplen con las normas ambientales europeas; para ALTA, la sostenibilidad se entiende sobre todo hacia las personas que se relacionan y colaboran con la empresa, ya sean empleados, proveedores o clientes.

Y el entorno que la empresa quería crear también está en constante transformación y es evocador: los que entran en ALTA son parte integrante de una familia que alimenta y conserva sus hogares todos los días. El enfoque distintivo de la compañía pone al hombre y sus relaciones en el centro, recreando un ambiente lleno de luz natural, con grandes espacios abiertos y escritorios, para dar el derecho espacio para todos y permitir la interacción entre individuos para confrontar y colaborar. Cuidar y hacer que sus empleados se sientan bien. Son los primeros embajadores, ante los proveedores y clientes, testigos de un enfoque ético distintivo que aún no se da por sentado en el mundo laboral actual.

 

 

Respeto al medio ambiente, al territorio y a las personas. Estos principios fundamentales, incluidos en la misión de ALTA, son los puntos centrales para el desarrollo de un camino orientado hacia la Sostenibilidad. Un camino en el que no sólo debemos respetar y promover los elementos clave de la economía circular de “construcción, consumo, reciclaje y reutilización”, sino también apoyar y promover la creación de cultura y valor para y con las personas de la empresa.

En definitiva, cada vez que se inicia el proceso de concepción y creación de un nuevo producto para el mercado, ALTA inicia el camino a partir de una reflexión que se centra en los elementos fundantes de la sostenibilidad con el objetivo declarado de respetarlos y aplicarlos de la mejor manera posible. ¿Cómo? Trabajando sobre la reciclabilidad de un material, el impacto de las plantas utilizadas, los procedimientos que deben adoptarse, las leyes de cumplimiento exigidas, la eliminación de las sustancias químicas utilizadas, en defensa de la salud de sus trabajadores, y haciendo todo lo posible para gestionar su seguridad, sin excluir una evaluación de impacto al final de la vida del producto.

La atención de ALTA se centrará cada vez más en la consolidación de estos conceptos, para dar al mercado y a sus clientes la garantía de la excelencia en el diseño y, al mismo tiempo, de una elección racional y virtuosa. El reto del futuro se centrará en el uso limitado, si es que hay alguno, de colas y productos sintéticos en general, el uso de materiales ultraligeros y la optimización de los volúmenes, lo que puede lograrse mediante la entrega de productos de primera calidad pero de envase plano, que reducen el impacto para los metros cúbicos transportados, el medio de transporte para transportarlos y el peso relativo para la logística y la manipulación.

Todo esto, sin embargo, ALTA quiere conseguirlo sin renunciar al diseño prestigioso y a los acabados de alta gama, porque este es el mantra de ALTA: crear productos valiosos con personas valiosas.