La filosofía en la cocina: la visión de la ALTA - Alta Cucine

La filosofía en la cocina: la visión de la ALTA

20200728

“Cocina no es comer.
Es mucho, mucho más que eso.
La cocina es poesía”.
(Heinz Beck)

En casa. Un concepto que ha cambiado a lo largo de los años y que sigue cambiando profundamente, junto con las transformaciones que tienen lugar en la sociedad y los cambios de hábitos y necesidades del individuo.

En su día fue un contenedor incluso de familias numerosas, y más tarde se convirtió en el punto de referencia de una nueva idea de familia, un punto de partida y de llegada, pero, sobre todo, un refugio en el que detener los frenéticos ritmos de la sociedad moderna y relajarse.

En este nuevo concepto, la cocina juega un papel central: representa el corazón del hogar, el entorno en el que se unen las necesidades cambiantes, los nuevos espacios, la innovación, la versatilidad, la funcionalidad y la convivencia.

Así es como la cocina se convierte casi en un símbolo de estatus, la más alta expresión de la combinación de funcionalidad y diseño, una fuente de orgullo y, también por esta razón, un lugar para vivir y compartir en varias ocasiones y a diferentes horas del día.

¿Cuál es el centro de la habitación? La isla, con su considerable atracción gravitatoria, el verdadero punto de apoyo alrededor del cual se desarrolla la vida y la dinámica de la familia.

Icono de la cocina moderna, la isla es una solución cómoda, práctica y eficiente. Desde un lugar de acción principal como mesa de trabajo para preparaciones culinarias, se transforma, en diferentes momentos del día, en un espacio para compartir y convivir.

Un modelo de cocina que nace junto y se adapta perfectamente a los espacios abiertos, ambientes en los que es necesario remodelar los espacios gracias a elementos diferenciadores pero, a la vez, complementarios y armónicos.

 

 

Es la concepción moderna del hogar, una filosofía que, en la lógica multitarea de esta sociedad, reúne múltiples actividades en un espacio único y determinado: cocinar y socializar, relajarse y estar con la familia, trabajar e interactuar con los demás.

La cocina moderna, como resultado, sugiere grandes espacios para aprovechar al máximo la modularidad compositiva, enriqueciéndolos con elementos seleccionados, funcionales y de diseño, en armonía con la zona de estar.

La inclusión de módulos de isla en las cocinas modernas permite una mayor flexibilidad y facilita el mantenimiento del orden.

La idea de colocar en el centro de la habitación una serie de operaciones típicas de la cocina, como por ejemplo la preparación de alimentos y la cocción, permite liberar paredes que pueden ser repensadas y utilizadas para colocar columnas multifuncionales, refrigeradores, hornos elevados, botelleros, o para aumentar los espacios de almacenamiento inteligentes, como cajones y estantes ocultos para platos y utensilios.

¿La fuerza del Sistema 22 de Alta? Creando cocinas de diseño, con materiales seleccionados de acuerdo con las tendencias, para que vivan una experiencia extraordinaria y ofrezcan la posibilidad de innovar, a lo largo del tiempo, las formas y materiales de su entorno.

La lógica de este Sistema, de hecho, permite una elección sustancialmente infinita de alternativas, con una amplia gama de materiales y acabados, para poder dar forma a la combinación ideal, perfecta y adaptada a cada necesidad específica.

 

 

Además, para no poner límites al espacio, las islas pueden integrarse con mostradores deslizantes, para ocultar el fregadero y la placa de cocción o para ampliar sus dimensiones, para crear una superficie adicional que desaparece cuando no se necesita.

La isla, sin embargo, no es una prerrogativa exclusiva de los espacios abiertos y espaciosos!

Gracias a la modularidad del Sistema 22 di Alta, de hecho, las islas están disponibles en múltiples anchos y largos, para adaptarse a cualquier tipo de contexto arquitectónico: desde lofts con espacios metropolitanos hasta villas de campo.

Con una rica variedad de acabados, tanto para los frentes como para los topes y mostradores – desde el laminado hasta el fénix, desde la laca hasta la madera, desde el vidrio hasta la cerámica – la isla garantiza líneas limpias y esencialidad, siguiendo la lógica estilística del “menos es más”. Se convierte así en una pieza única, en la que la verticalidad y la horizontalidad se fusionan, casi desmaterializando la tridimensionalidad.

Diseño y funcionalidad para Alta: dos extremos contiguos de un proyecto estilístico en continua evolución.